Bitácora

Rendirme para ser más yo

 

Estos primeros meses no han sido los más idílicos para mi, nuevamente he tenido que aprender a través del dolor ¿Porqué? ¿Porqué tiene que ser así? Cuándo te sientes conectado y sigues tus instintos parece que todo fluye, pero entonces de repente tu mente empieza a ir en una dirección y tu corazón en la otra, tu centro desaparece y cada vez está más borroso, tu equilibrio se descompensa y balancea de un lado a otro sin control y es entonces cuando la tirantez de la cuerda es tal, que se rompe bruscamente alejando todavia más a tu razón y tus sentimientos. 

Esa es la medida desesperada, el mensaje in extremis, la única manera de que esta vez sí te vuelvas hacia ti mismo y recapacites, que vuelvas a escucharte y a conectarte con la persona que mejor sabe lo que necesitas, tu mismo.

Me he visto obligada a retirarme, a buscar respuestas y adentrarme en mis abismos. Tal vez, este haya sido el obsequio que me han dejado, acercarme un poco más a la comprensión y reconexión de mi alma. Además de una lección básica, "No puedes controlarlo todo".

He necesitado tiempo para mi misma y eso me ha llevado a bajar el ritmo de muchas cosas, incluida la escritura, que no he tenido ganas ni fuerza para dar lo que puedo ofrecer.

Uno de estos días una compañera me dijo; "Tienes que rendirte" a lo que le conteste; "No, no quiero resignarme". Esa misma noche lo entendí, tienes que rendirte ante tí, dejar de luchar contra ti mismo para ser más tú.

Cuando intentas de verdad, desde el amor, entender tu comportamiento y actitudes, tu estado físico y mental, tu relación contigo mismo y con los demás, te ves de pronto frente a tí experimentando emociones tan profundas que inevitablemente te conducen a la comprensión, aceptación y perdón.

A veces no llega, otras lo hace a medias… y es que para llegar a ese punto tenemos que enfrentarnos a una de las pruebas más duras que nos ponemos, la SINCERIDAD con uno mismo. Es imposible que nos conozcamos si no nos somos TOTALMENTE sinceros, no perdemos ni 5 min. diarios en nuestro autoconocimiento y nuestro cuerpo y alma se aburre de enviarnos mensajes que no sabemos escuchar ni reconocer y ahí es cuándo nos da la colleja. Somos nuestro mejor amigo, pero también somos nuestro peor enemigo. Nos desvinculamos completamente de nosotros mismos llenándonos de miedos que nos conducen al autosabotaje inconsciente.

¿Porqué si le preguntamos a un ser querido cómo se siente en una determinada situación, no nos lo preguntamos también a nosotros mismos cada día? Aprender a cuidarnos y dar valor a nuestra intuición, que ella sabe lo que es mejor para nuestra felicidad en el sentido más amplio de la palabra.

He estado perdida, pero a lo largo de estas semanas he sentido el calor unas veces con palabras, otras con unos oidos que escuchan, otras con muestras de apoyo y amor de familia cercana, amigos o compañeros e incluso con frases de personas desconocidas que sin saberlo salian de su boca como un dardo directo a mi centro.

Todas y cada una de esas respuestas a mi dolor me han servido para darme cuenta de que no estamos solos, todo forma parte de una trama inseparable en la que parece cobrar más fuerza esa frase de "Dios no cierra una puerta sin abrir una ventana", las cosas tal vez puede que ya estén escritas, si, pero tu eliges cómo recorres el camino y si lo vives como martir o guerrero.

He podido volverme hacia mi misma con inquietud, intriga y valor para bucear en busca de respuestas que me reconfortaran de algún modo, que me hicieran entender para poder aceptar. (Si estás pasando por una situación díficil permiteme que te de un consejo, antes de rescatarte a ti mismo, tal vez necesites buscar ayuda de personas o lecturas en tu misma línea de pensamiento. Hazlo, no solo es humano, sino que es inteligente reconocer que nos necesitamos.)

 

No se si la calma ya ha llegado, pero empiezo a sentir que estoy en el camino. Gracias a todos.

 

Verónica

 

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14 Comentarios

  • Patri

    Has contado punto por punto lo q me ha pasado estas últimas semanas… Reconozco en mí cada una de tus palabras, y he llegado a la misma conclusión q tú. Había perdido por completo mi centro, alejada totalmente de mi esencia, presa de mi mente y asaltada por los "demonios" terrenales… y vino la colleja. Y en vez de hundirme más en la miseria, hizo saltar la venda q me estaba consumiendo. De repente, recordé quien era, a qué había venido. Somos seres de luz, la sombra no nos conviene, con ella desaparece la magia… y después de la caída, la magia operó de nuevo… cuando me di cuenta, había mensaje de luz a cada rincón, y estaba completamente ciega… Dios, cuanto necesitaba yo esta sacudida…

    Gracias por ponerle palabra.

    Un abrazo de luz

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  • Anónimo

    Siento no haber estado en ese momento tan duro. Pero sabes que cuentas conmigo siempre. Sigue adelante. Todo sirve para evolucionar. Aunque sea duro.

    Te quiero

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  • Melina

    Verónica,

    Es muy gratificante poder leer un escrito tan sincero y tan lleno de mensajes positivos. 

    Parece increíble como después de pasar momentos duros pueden surgir palabras tan bonitas.

    Ya sabes que las situaciones difíciles nos hacen crecer y evolucionar. Para eso estamos aquí…

    Me identifico mucho con tus palabras, yo compartí en el tiempo mi momento hacía adentro contigo, y aunque ha sido duro, es una gran experiencia de vida. 

    Un beso y sigue escribiendo así de bonito!!

     

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    • Verónica Garzón

      Hola Melina, siento que hayas tenido que pasar por un mal momento, pero me alegro de que opines así, ver las dificultades como una experiencia de interiorización y crecimiento personal nos hace sobrellevarlas de otro modo. Gracias por tus palabras, espero que tu transición vea pronto la Luz, un abrazo.

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    • Verónica Garzón

      Vaya muchas gracias 😘 la verdad es que entre todos nos vamos tallando, sin los compañeros de camino estamos incompletos. Un abrazo 💗

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