Bitácora

Comida ultra procesada, cómo evitar sus riesgos para mejorar tu salud

 

Mantente sana comiendo real

 

Más o menos todos tenemos una ligera noción de lo que es un producto ultra procesado, te doy alguna pista para que los identifiquemos de un modo más rápido, básicamente todo aquello que no encuentras en la naturaleza, pero no tiene nada que ver con alimentos que tu elabores de forma casera, asique definámoslo un poquito más.

“Un producto ultra procesado se caracteriza por la presencia de al menos un ingrediente o un aditivo de origen industrial (que tu no encontrarías en la estantería del supermercado) y que busca alterar las propiedades de lo que te están vendiendo para que resulte más apetecible”.

El problema es que un consumo excesivo de estos comestibles y sus químicos añadidos, es perjudicial para la salud y al cabo de un tiempo empiezas a notar las consecuencias de su consumo con alteraciones en tu bienestar. Sin contar que también ponen en jaque al medio ambiente y la sostenibilidad.

 

Te doy algunos ejemplos que en muchas casas se consumen de forma cotidiana:

  • “Cacao en polvo” para el desayuno: contienen más azúcar que cacao puro
  • Cereales elaborados para el desayuno: azúcar, aceites modificados, cereales OMG…
  • Barritas de cereales, galletas de aperitivo y otros snacks dietéticos: la mayoría contienen sustitutos del azúcar como el aspartamo o el glutamato que son igual o más perjudiciales y aglomerantes químicos
  • Lácteos de postre; los postres elaborados industrialmente contienen estabilizantes, potenciadores del sabor, todos los antibióticos que ya de por sí contiene la leche industrial de vaca…
  • Patatas fritas de bolsa y otros productos congelados como croquetas o masa de calamar: salvo que sean congelados totalmente naturales, suelen ser alimentos muy artificiales, no son alimentos reales, tienen una composición alterada y engañosa.
  • Todas las preparaciones instantáneas, refrescos, etc….

 

¿Cómo detectar productos ultra procesados?

Hay una forma hipersencilla, cuanto más larga y difícil de entender sea la etiqueta, DESCONFIA. Así de fácil, pero hay más pistas todo lo que suene raro como… “X” invertido, jarabe de “Y”, extracto de “Z” y por su puesto están las famosas “E” (pero ojo, hay que conocerlas, no todas indican cosillas malas). Si quieres conocerlos más afondo en mi ebook gratuito COMO LLEVAR UNA VIDA MÁS SALUDABLE Y NO FALLAR EN EL INTENTO, tienes una plantilla imprimible con los que debes evitar y más consejos para que avances en tus hábitos saludables (descargar guía)

 

Riesgos para la salud de los productos procesados

Lo primero que tenemos que tener claro para transicionar a un estilo de vida saludable es saber que la flexibilidad mental es muy importante, una posición rígida no te llevará muy lejos, por eso tenemos que entender que salir algún día por ahí y comer algún alimento procesado no nos va a hacer un daño irreversible. El gran problema es que este tipo de alimentos se conviertan en la dieta de base como está ocurriendo en muchas casas hoy en día y que se consuman a diario. Porque ahí es cuándo empezaremos a presentar problemas de salud que muchas veces acaban convirtiéndose en crónicos. Y lo segundo que tenemos que tener claro es el porqué lo estamos haciendo, para eso debes de informarte, leer, preocuparte de encontrar la motivación exacta para dar ese paso, puede ser el conocer los estragos que el consumo habitual de esos alimentos puede causar en tu salud, tu peso, tu piel….

 

El consumo habitual de estos productos promueve:

  • Sobrepeso y obesidad
  • Hipertensión, colesterol
  • Problemas intestinales
  • Alergias
  • Cánceres
  • Desequilibrios emocionales
  • Problemas dermatológicos
  • Envejecimiento prematuro
  • Trastornos hormonales
  • Reducción de la esperanza de vida saludable: esto se refiere a que hoy en día vivimos más, pero ¿Con qué calidad de vida?

 

“Según expertos de las universidades de la Sorbona y de Sao Paulo, los alimentos ultra procesados aumentan en proporción directa el riesgo de padecer cáncer. En consecuencia, un incremento del 10% en el consumo de comida procesada se asocia con un 12% de aumento en el riesgo de cáncer, especialmente en el de mama”.

Fuente: lee para ampliar

 

Él por qué este tipo de alimentos son perjudiciales para la salud se debe a que aportan calorías vacías de nutrientes esenciales, son pro inflamatorios, ricos en grasas trans, ricos en sal y azúcar refinada… En definitiva todo lo contrario a lo que recomienda una nutrición saludable.

 

Qué situación adoptar para reducir su consumo y mejorar la salud:

  • Reduce su consumo de forma progresiva hasta que llegues a un porcentaje 80% saludable, 20% procesado.
  • Ve sustituyendo tus productos procesados habituales por sus versiones naturales y más saludables.
  • Compra más en la frutería, verdulería, carnicería, pescadería, panadería…. Y menos en las grandes superficies con todo envasado y empaquetado.
  • Elige un día a la semana para preparar tú mismo lo que vas a comer desde desayunos, comidas o aperitivos, empieza por lo que más te llame la atención para ir cogiendo el hábito. La idea es volver a una dieta mediterránea como las de antes, donde sabían exactamente lo que comían.
  • Utiliza técnicas naturopáticas como las depuraciones y la fitoterapia, que te ayuden a recuperar la homeostasis en tu cuerpo (capacidad para mantenerse en su propio equilibrio “reparación-autocuración”.
  • Invierte tu balanza alimentaria dando más prioridad a los alimentos de origen vegetal.

 

 

Verónica Garzón

 

 

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